El mes pasado Alex tuvo una invitación muy agradable para participar en un trabajo de campo con expertos de la Universidad de Vigo que realizaron Proyecto PERCEBES cuyo objetivo principal es proporcionar una extracción sostenible del recurso al tiempo que se mejora la biodiversidad. En esta ocasión, el plan consistía en inspeccionar un lugar de estudio en la encantadora ciudad de A Coruña en busca de los codiciados «percebes». Percebes es el nombre español del percebe, un manjar en toda España que alcanza precios de temporada muy elevados.

La costa gallega es impresionante, así que aprovechó la oportunidad. Era la medicina que necesitaba para alejarse del escritorio, de Rstudio y para hacer algo de ciencia de verdad. El día comenzó con un viaje razonablemente largo hasta A Coruña desde Vigo, pero valió la pena porque el tiempo era perfecto, pero al llegar y situarse en las rocas, el tiempo cambió rápidamente. Una niebla marina los envolvió y no podían ver a más de 20 metros. Alba, que dirigía el trabajo de campo, no tardó en ponerlos a trabajar, aprovechando un par de manos extra. Todo el equipo iba ataviado con trajes de neopreno, excepto Alex, que acudió en vaqueros, camiseta y zapatillas deportivas, y a quien se le encomendó la tarea de anotar los lugares de muestreo y las imágenes correspondientes.

Aunque este trabajo podría parecer fácil al ver al equipo trabajando (a veces en el agua) y realizando todas las tareas con rigor, se dio cuenta de lo complicado que es cuando empezó a saltar de roca en roca como una gacela, básicamente de guardia para anotar todo lo que el equipo hacía. A lo lejos, dos pescadores percebes gallegos miraban asombrados su atletismo. Él también estaba asombrado…

Fue estupendo ver lo minucioso y apasionado que era el equipo, tan dedicado a recopilar la ciencia que hay detrás de la vida de estas pequeñas criaturas. Después de un largo día y de haber tomado muchas muestras, Alba les llevó a comer a su ciudad natal por el paseo marítimo para preparar el largo viaje de vuelta a casa. Qué gran día, no puede esperar al próximo viaje para volver a ver a estos encantadores percebes.